"Germán García Cardona, destacado médico veterinario, egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Caldas, también es reconocido, hoy en día, como escultor especializado en el arte taurino, arte al cual ha llegado por su gran afición y su fidelidad a la fiesta brava, condición ésta que lo ha hecho internacionalmente famoso y respetado por todo el mundo de la tauromaquia...."

Juan Gomez Martinez

Alcalde de Medellín.


"Hacer una semblanza de Germán García Cardona como amigo y aficionado de la Fiesta Brava, no es una fácil labor..."

Cesar Rincón 


"La vida pocas veces nos depara la espléndida posibilidad de expresarnos de un amigo que ha alcanzado la cumbre de la felicidad, si entendemos por ésta la capacidad de ser quien realmente somos..."

MVZ Isidro Castro Mendoza

Ciudad de México, Noviembre 1999. 


"Estamos ante un autodidacta, que basado en su afición taurina, le dio un día por alternar sus conocimientos profesionales de médico veterinario con la escultura..."

Ramon Ospina M. 


"Divina tu grandeza, divina tu obra de arte. ¡Olé por los verdaderos escultores!..."

Enrique Calvo "El Cali"


"Las esculturas de sus toros son la esencia de la perfección a la que puede aspirar un autodidacta..."

Joselito Ortegón


Germán García Cardona, destacado médico veterinario, egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Caldas, también es reconocido, hoy en día, como escultor especializado en el arte taurino, arte al cual ha llegado por su gran afición y su fidelidad a la fiesta brava, condición ésta que lo ha hecho internacionalmente famoso y respetado por todo el mundo de la tauromaquia.

Como buen profesional adquirió un conocimiento técnico y científico de la anatomía animal y los bocetos y dibujos que realizaba en sus épocas de estudiante y de practicante, le sirvieron de ejercicios muy promisorios para mas tarde transportarlo a la tridimensionalidad.

El entusiasmo y el amor por el arte del toreo se le convirtió en fiebre y ésta lo llevó a renunciar a su condición de médico veterinario para poderse dedicar de tiempo completo al estudio concienzudo de la tauromaquia.  Comenzó tomando fotos a todas las corridas y rejoneos a los que asistía plasmando en la cámara los momentos mas interesantes y emocionantes de cada corrida, fijándose tanto en los movimientos del torero como del toro, dándole igualdad de importancia como es debido.  También es conocida su faceta como taxidermista donde se destacan las cabezas disecadas de novillos que se encuentran  exhibidas en la Plaza de Toros de Cartagena y otras que están en colecciones privadas. 

Pero su búsqueda sigue adelante y se encuentra con el bronce, material que viene empleando para realizar sus esculturas de rejoneadores y del binomio toro-torero en plena faena.  Su sensibilidad artística vertida en el bronce le imprime una patética fuerza a sus esculturas que en el torero refleja la entrega, la valentía y su arte y en el toro su casta, su malicia y su nobleza.  Ha sido invitado a exponer su obra en varias ciudades del país y a Madrid, Sevilla y Málaga, como también a Nimes, Arles y otras municipalidades de Francia. 

Hoy rendimos homenaje a la vida y obra de este artista escultor.  De esta forma exponemos su trabajo a un amplio público y a los artistas plásticos, críticos de arte y trabajadores de la cultura, quienes tendrán a su disposición un material muy valioso para adentrarse a este mundo fascinante y mágico de la fiesta brava.

Juan Gomez Martinez

Alcalde de Medellín.

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Hacer una semblanza de Germán García Cardona como amigo y aficionado de la Fiesta Brava, no es una fácil labor...

Transcurrían los cálidos días de diciembre de 1974 en la salerosa Barranquilla, cuando por vez primera, actuando en traje de luces, lo conocí en el callejón de la entonces Plaza de Toros Monumental del Caribe; y qué paradoja, 

que Barranquilla ya había tenido hasta esa época dos plazas más; La Magdalena y la de Linares que eran abarrotadas por antioqueños y barranquilleros.  Hoy esa hermosa ciudad y su ferviente afición, no cuentan con un escenario taurino, teniendo que recurrir a la Plaza de Toros Cartagena de Indias. 

Sigue el discurrir implacable del tiempo y continúo viendo de cerca ya no solo al gran aficionado, sino al profesional: médico veterinario zootecnista, destacado cirujano en su especialidad de perros y gatos.  Pero detrás de ello, al gladiador, capaz de compartir entre su profesión y su pasión por la fiesta brava, que lo llevaba a estar de tienta en tienta por todas las ganaderías de reses de lidia en la costa atlántica de nuestra bella geografía patria.

En calidad de aficionado práctico lo vi actuar con lo que llamamos “sobrados” para aquellos valientes practicantes que pretenden demostrar sus conocimientos y habilidades.  En esa época empezó a portar una cámara fotográfica, con la que poco a poco fue demostrando también talento para captar en el preciso momento un lance, un cogido o una simple foto para postal.

Cuenta Germán con una valiosa video-taurinoteca  lograda con el esfuerzo invaluable afición y con el apoyo de amigos conocedores del deseo de profundizar cada día en el mundo del toro bravo.

Conocí sus dotes de taxidermista cuando me sorprendí al ver disecadas casi a la perfección, las cabezas de los novillos de mi ganadería que se lidiaron en la Plaza de Toros de Cartagena de Indias, en mi debut como ganadero, lugar en el que se encuentran exhibidas.

Posteriormente en el año 1997, me enteré que Germán también había disecado la cabeza del primer novillo que lidié como ganadero en la plaza de toros “Cañaveralejo” de la ciudad de Cali, en memoria de nuestro querido e inolvidable  Carlos Borráez.

Además de todo, tuve la fortuna que fuese Germán García mi amigo y gran taxidermista quién reconstruyera con su trabajo a “Ramito”, ese valioso semental importado de España de la ganadería Cebada Gago, que murió al caer por una falda muy alta en los predios de mi ganadería en Bogotá.  Y cuando hablo de reconstruir, lo digo por aquel afán por no dejar dañar la piel del toro, ésta fue muy mal cortada; pero gracias a su experiencia, aquella hermosa cabeza reposa en la sala de mi casa, viva, expresiva e imponente.

Sigue este hombre trabajando la taxidermia, diseca también unas cabezas de los toros de la ganadería “Las Ventas Del Espíritu Santo” lidiados en Cali y Medellín en el año 1998.  Y para la dicha de quienes lo conocemos y queremos, lo tenemos aún dispuesto a seguir dando la pelea a la vida después de sufrir dos mortales infartos.

Qué creyente, qué aferrado a la vida, qué deseo de superación, qué talento, qué manos prodigiosas...Ahora Dios quiere que todos los amantes de la fiesta brava, podamos admirar el trabajo que inició en el año 1994.  Poder ver esas magnificas obras en bronce, material denominado “la carne de los inmortales”, como la Cacerina de Medellín y los pequeños formatos que ha exhibido en Colombia, España, Francia, Estados Unidos y Japón, entre otros.

A Medellín y su afición que lo aprecia y valora, le tiene a los albores del año 2000, un espectacular exposición de rejoneo como abrebocas de lo que será un nuevo milenio taurino.  Podrán morir toros y también morirán toreros, pero la fiesta brava continuará y con mayor razón si se cultivan aficionados como de quien les he hablado Germán García Cardona.

Cesar Rincón 

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La vida pocas veces nos depara la espléndida posibilidad de expresarnos de un amigo que ha alcanzado la cumbre de la felicidad, si entendemos por ésta la capacidad de ser quien realmente somos. 

Médico Veterinario, taxidermista, fotógrafo-camarógrafo, aficionado práctico taurino y finalmente escultor... 

Largo sí el camino, sin lugar a dudas, ha sido largo y no fácil, agregaría yo ¿pero ha valido la pena? Sin dudarlo, la respuesta es sí, y debe ser un sí con mayúscula, como mayúscula ha sido su vida...

¿Qué lleva el hombre al encuentro consigo mismo?  La búsqueda de la felicidad que será la respuesta.  En el caso de Germán García es obvia, y qué bueno, que ha sido así, no sólo por él -que es lo más importante- sino por los que estamos junto a él, los que nos hemos nutrido de él, de su amor a la vida, de su generosidad, de su manera de ser (auténticamente paisa) como Antioquia la grande, tierra de pioneros y protagonistas que seguramente meció su cuna.

Pablo Cohelo dice “cada persona puede tener dos actitudes en su existencia: construir o plantar.

Los constructores tal vez demoren años, pero un día terminan aquellos que estaban haciendo.  Entonces se detienen y quedan limitados por sus propias paredes.  La vida pierde sentido cuando la construcción y todo acaba.

Los que plantan sufren con las tempestades, las estaciones v raramente descansan, pero al contrario de un edificio, el jardín jamás deja de crecer.  Y al mismo tiempo que exige la atención del jardinero, también permite que para él, la vida sea una gran aventura”.

“El chorizuelo” –como de cariño lo conocemos- ha sido un gran sembrador profesional de gran éxito, deja el camino de la Medicina Veterinaria, ha sabiendas que cuando se viaja en pos de un objetivo que es muy importante, presta atención al camino, ya que éste es el que nos enseña la mejor forma de llegar y nos enriquece mientras lo estamos recorriendo.  Sin lugar a dudas, su trabajo de artífice muestra el preciso conocimiento que tiene de la anatomía animal; sus esculturas reflejan gusto por la vida en ese movimiento que les imprime, y que solo el buen taurino detecta de manera singular…

Poseedor de un destino exitoso como veterinario, decide desafiar su propio sino como niño que, jugando con la vida, se hace hombre.  Así, Germán, jugando con la plastilina y el barro se hizo escultor.  Como decía Pasteur: “Las oportunidades siempre están ahí, pero solo las ven  aprovechan las mentes privilegiadas” y de esa manera Germán hizo brotar lo que ahora es su pasión: el arte de esculpir.  Él ve lo que nosotros no somos capaces de mirar en el bronce…lo hace cantar como si pulsase una guitarra…lo hace cobrar vida como si tuviera el don del divino soplo…

Por eso hoy, doy gracias nuevamente a Germán García Cardona por la espléndida oportunidad de agradecerle su hermandad, que es, una palabra de respeto y veneración, una palabra de oración v esperanza.  Es la clase mas rara de amor, la forma menos egoísta…la amistad.

MVZ Isidro Castro Mendoza

Ciudad de México, Noviembre 1999. 

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Estamos ante un autodidacta, que basado en su afición taurina, le dio un día por alternar sus conocimientos profesionales de médico veterinario con la escultura. 

Jugueteaba con plastilina en una tertulia en Mi Casita y modeló una pequeña cabeza de toro.   Le quedó tan bien, que insistió en pequeños toros, recordando quizá, que como taxidermista va tenía fama internacional,

puesto que realizó un toro completo que animó a los taurinos de Barranquilla; donde fundó la Peña El Prado. Ese toro estuvo algún tiempo en el Hotel El Prado y luego fue llevado al Japón donde lo admiran las gentes en un almacén.  

Rincones taurinos, tabernas y hasta oficinas cuentan con cabezas de toros trabajadas en la taxidermia por Germán García.

Pero le llamó la escultura en grande.  Su primera gran obra fue La Cacerina, instalada en la Plaza de toros La Macarena, por cierto destruida en dos ocasiones por los vándalos antitaurinos. 

Sus exposiciones en Medellín, donde se le apoyó por parte de las autoridades y la afición en Cali, Manizales, Barranquilla, Cartagena y en varias ciudades españolas, han sido objeto de excelentes comentarios.  Ahora mismo termina un toro tamaño natural y tiene planeado embarcarse en un encierro completo, escultura de rejoneadores y otras más. 

Quebrantos de salud, ya a Dios gracias superados, le impidieron llevar obras a Madrid, Sevilla, Málaga y otras plazas españolas.  Así mismo exposiciones que ya estaban concertadas en Nimes, Arlés y Mont de Marsan, en Francia, es decir que está a las puertas de internacionalizarse aún mas; y esto  para el arte colombiano es tan bueno como para el propio Germán García.

Su inspiración en lo taurino lo liga todavía más al arte que más ama, todo lo que tenga que ver con el maravilloso v colorido mundo de los toros.  Esta muestra gráfica es apenas el comienzo del artista, puesto que es mucho lo que podemos esperar de su inquieta personalidad.

Hoy cuando se le rinde, -en vida hermano, en vida- el justo homenaje que recopila algunas de sus obras, debe sentir Germán la misma emoción soñó vivir cuando quería ser torero y salía en hombros mientras dormía sus aventuras de maletilla, como Chorizuelo, (así se le denominaba en el ambiente).

Ramon Ospina M. 

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Germán, hombre cordial  y afable donde los haya como buen “caldense”.  Desde chico, entiendo se enamoró de la mas bella de las fiestas, El Toreo.  Para él ésta ha sido la razón de su existencia.  De vez en cuando con espada y muleta en la mano se enfrenta a la muerte toreando alguna que otra vaca en las ganaderías de sus amigos.

Esta afición lo ha llevado a ejercer el bello oficio de la taxidermia, donde quedan como en vivo las cabezas de toros bravos que por algún motivo han forjado historias en las plazas de toros.

De pronto, para los aficionados, mas no creo que para él, se decide por la escultura; lógicamente la escultura taurina.  Rápidamente ha desarrollado su propia técnica y día por día, exposición tras exposición, el sentimiento “gitano” brota por sus venas y  el toro en el campo o en la plaza, adquiere dimensión de lo divino.

Divina tu grandeza, divina tu obra de arte. ¡Olé por los verdaderos escultores!

Enrique Calvo "El Cali"

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Nunca se le ha pasado por la imaginación compararse con Mariano Benlliure o Sebastián Miranda.  Alos que gustan de la escultura o pintura, con más curiosidad y amor al arte que conocimientos técnicos, verán en Germán García a un personaje parecido a Juan Cristóbal, escultor hispano retratado de manera magistral por Antonio Díaz Cañabate en el Libro Tertulia de Anécdotas.

Germán siempre ha mirado con desdén las preocupaciones cotidianas.  Su desinterés económico es una característica en él.  Las esculturas de sus toros son la esencia de la perfección a la que puede aspirar un autodidacta.  Su afición a la fiesta y lo que se relacione con ella, lo ha llevado a estudiar concienzudamente la genealogía del toro bravo para darle a su obra la más fiel representación del ambiente natural.

Cuando me solicitó que escribiera una nota sobre su obra, nos dimos cuenta de la clase de artista tan extraordinario y de hombre lleno de coraje que hay en él.  Hoy le hace frente a la vida con la ilusión de un novillero, no obstante haber sufrido infartos como cornadas en la femoral.  Con renovadas esperanzas v con la ilusión de siempre, se prepara para presentar su nueva obra en la que para deleite de los buenos aficionados al rejoneo, dedica primorosas esculturas exclusivamente a este arte.

Sus caballos nos recuerdan a la monumental estatua del Cid Campeador, que esculpiera Juan Cristóbal situada en Burgos, en la que parece que Babieca volara en vez de galopar, llevando a Don Rodrigo blandiendo su espada.

Germán, que sí ha tenido una segunda oportunidad, es un hombre feliz con sus logros alcanzados.  Conserva la fe en el porvenir yen la felicidad.  Espera vivir muchos años, pues él como los toreros de arte, dice que su mejor faena aún no la ha realizado.

Joselito Ortegón

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Texto tomado del hermoso catálogo "ESCULTURA TAURINA" elaborado por la Alcaldía de Medellín con ocasión de la exposición realizada en la capital antioqueña en 2000.


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